El presidente Javier Milei encabezó una reunión de gabinete donde el eje central fue la profundización del plan de austeridad. El mandatario solicitó a cada uno de sus ministros una revisión exhaustiva de las partidas presupuestarias con el objetivo de identificar nuevas áreas de ahorro.
Bajo la premisa de «no hay plata», el Ejecutivo Nacional busca consolidar el equilibrio fiscal y avanzar hacia un superávit financiero más robusto. Esta nueva fase del ajuste alcanzaría tanto a gastos operativos de las carteras como a transferencias no automáticas que aún persisten.
Cada ministerio deberá presentar un plan detallado de recortes en las próximas semanas. El mensaje hacia el gabinete fue claro: se deben eliminar cualquier estructura o programa que se considere ineficiente dentro de la nueva arquitectura del Estado nacional.
