La Selección perdía 2-0 a falta de diez minutos para el cierre. En un epílogo memorable, el conjunto nacional reaccionó a pura garra y lo dio vuelta con goles de Cristian «Cuti» Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández. El próximo sábado buscará las semifinales ante Colombia o Suiza.
La Selección Argentina volvió a escribir una página dorada y sumamente dramática en la historia de las Copas del Mundo. En el marco de los octavos de final del Mundial 2026, el conjunto albiceleste parecía tener el destino sellado al encontrarse dos goles abajo frente a Egipto a falta de solo diez minutos para el cumplimiento del tiempo reglamentario. Sin embargo, en una ráfaga final repleta de carácter, fútbol y coraje, el equipo logró una remontada épica por 3 a 2 para sellar su boleto directo a los cuartos de final.
El trámite del encuentro se había presentado sumamente adverso para los dirigidos por Lionel Scaloni. El combinado africano logró golpear en momentos clave y se puso en ventaja gracias a las anotaciones de Yasser Ibrahim y Ziko, un resultado parcial que sembraba la sorpresa en el certamen y dejaba al vigente campeón al borde de la eliminación.
Diez minutos de furia y mística mundialista
Cuando el reloj apretaba y las ideas parecían diluirse, Argentina apeló a la jerarquía de sus individualidades y al empuje colectivo para torcer la historia. El camino de la heroica remontada comenzó a trazarse a los 34 minutos del segundo tiempo, momento en el que el defensor Cristian «Cuti» Romero ganó en el área rival y conectó un certero remate para establecer el descuento y encender la ilusión.
Apenas cuatro minutos más tarde, a los 38 del complemento, el capitán Lionel Messi frotó la lámpara para decretar el empate 2-2, desatando la euforia y un notable desconcierto en las líneas defensivas de los Faraones. Lejos de conformarse con estirar la definición al tiempo suplementario, la Albiceleste continuó asfixiando a su oponente en el epílogo del juego. El desahogo definitivo llegó a los 47 minutos, cuando Enzo Fernández capturó una pelota agónica y la mandó al fondo de la red para firmar el 3-2 final.
