Un nutrido grupo de jefes comunales del Gran Buenos Aires ha comenzado a articular una estrategia propia para el 2027. Con la premisa de «esquivar» la interna nacional del PJ, buscan que el sucesor de Axel Kicillof sea uno de los suyos, marcando un quiebre con la tradición de candidatos que no provienen de la gestión municipal.
El fin de los «candidatos por paracaídas»
Históricamente, la gobernación de Buenos Aires ha sido ocupada por figuras de proyección nacional o elegidas «a dedo» desde la Casa Rosada. Sin embargo, el escenario para 2027 está cambiando. Diversos intendentes del Conurbano coinciden en que la complejidad de la provincia requiere a alguien que conozca la realidad territorial de primera mano.
«Queremos un gobernador propio», es la consigna que circula en las reuniones reservadas. Los jefes comunales sostienen que la gestión de la seguridad, la infraestructura y la salud en los barrios más calientes del Conurbano les da un «doctorado en realidad» que ningún otro dirigente posee.
Esquivar la interna nacional del PJ
Uno de los puntos clave de esta liga de intendentes es la autonomía. Ante la feroz interna que atraviesa el Partido Justicialista a nivel nacional, este grupo busca blindar la provincia y evitar que la pelea por el liderazgo del movimiento termine dañando las posibilidades electorales en Buenos Aires.
La estrategia es clara:
- Territorialidad: Priorizar la agenda de los municipios por sobre las disputas de cúpula.
- Unidad bonaerense: Consolidar un frente de intendentes que pueda negociar de igual a igual con el kirchnerismo y el peronismo federal.
- Candidato de consenso: Evitar una interna sangrienta y ungir a un intendente con buena imagen y capacidad de gestión que pueda representar a todo el arco oficialista.
Los nombres en el tablero
Aunque la lista es dinámica, figuras de peso en la Tercera y Primera Sección Electoral ya asoman como posibles referentes de este espacio. El objetivo es que, ante la imposibilidad de reelección de Kicillof, el peronismo no tenga que buscar «afuera», sino que elija a quien ya gestiona el día a día de millones de bonaerenses. Para estos intendentes, la gobernación no es un premio consuelo, sino la herramienta necesaria para profundizar las transformaciones que iniciaron en sus distritos.
